Casa Lurra es una propuesta de diseño web para un alojamiento rural de alquiler vacacional, creada para transmitir calma, naturaleza y confort desde el primer vistazo. El proyecto se planteó con un enfoque muy visual y una navegación sencilla, orientada a convertir visitas en consultas: fotografía protagonista, textos claros y llamadas a la acción visibles en todo el recorrido.

Diseño pensado para decidir rápido
La web se diseñó para que el usuario entienda lo esencial en pocos segundos: qué ofrece la casa, para quién es, dónde está y cómo reservar. La estructura prioriza la lectura rápida con bloques cortos, iconos de servicios y una jerarquía tipográfica limpia.
Además, se trabajó especialmente la experiencia móvil, con layouts adaptativos y un sistema de componentes consistente. Esto permite que el contenido mantenga legibilidad y fuerza visual tanto en escritorio como en smartphone, donde se concentran gran parte de las búsquedas.
El proyecto comienza con una fase de definición: se concretaron los objetivos del negocio (reforzar reservas directas y mejorar la confianza) y el perfil del huésped ideal. A partir de ahí se construyó un “relato” coherente para la web: llegar, imaginar la estancia, resolver dudas y reservar sin fricción.
Con el user persona como referencia, se redactaron contenidos centrados en necesidades reales: información clara sobre equipamiento, accesos, normas, horarios y recomendaciones de la zona. Esta capa de texto se diseñó para acompañar la fotografía sin competir con ella, aportando contexto y seguridad antes del contacto.
En paralelo, se desarrollaron wireframes para definir la estructura y la jerarquía: cabecera con imagen hero, secciones de beneficios, módulos de servicios, galería y un bloque final de confianza (FAQ, reseñas y llamada a la acción). Esta base permitió pasar a diseño visual con decisiones sólidas y consistentes.
En cuanto a la identidad, se trabajó una línea cálida y sobria: colores neutros, verdes suaves y un estilo tipográfico editorial que refuerza la sensación de calidad sin perder cercanía. El brand board define el sistema visual (paleta, tipografías e iconografía) para que cualquier ampliación futura mantenga coherencia.
El resultado es una web moderna, ligera y muy visual, presentada en mockups de escritorio y versiones móviles para mostrar cómo vive el diseño en distintos dispositivos. Una propuesta pensada para vender experiencia, no solo alojamiento: tranquilidad, entorno y detalle.




Un refugio rural para bajar el ritmo.
Naturaleza, confort y una reserva sin complicaciones.
Casa Lurra se convierte en una pieza digital consistente y preparada para crecer: nuevas temporadas, packs especiales o experiencias locales pueden incorporarse sin romper el sistema. Una web centrada en el huésped, con contenido claro, estética cuidada y un objetivo definido: convertir visitas en estancias.

